Si has pedido presupuestos, habrás visto de todo: desde 150 € hasta 5.000 € por «una web». La diferencia no es un capricho. Aquí te explico de qué se compone el precio para que sepas qué estás pagando y qué te puedes ahorrar.
Los gastos que pagas todos los años
Toda web tiene unos gastos fijos, la haga quien la haga. Son pequeños, pero conviene contar con ellos desde el principio para que no te pillen por sorpresa.
| Concepto | Precio orientativo | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Dominio (.es o .com) | 10–20 €/año | La dirección de tu web, por ejemplo tunegocio.es. |
| Alojamiento (hosting) | 3–15 €/mes | El «local» donde vive tu web. Para una web pequeña basta con un plan básico. |
| Plataforma de tienda (Shopify) | 27–36 €/mes | Plan Basic, según pagues al año o al mes. Solo si vendes online. Incluye el alojamiento y la gestión de pedidos. |
| Correo profesional | 0–8 €/mes | Un email del tipo [email protected]. Muchos alojamientos lo incluyen. |
Son precios orientativos y cambian con frecuencia. Antes de contratar, compara el precio del primer año con el de renovación: muchas ofertas de bienvenida suben bastante a partir del segundo año.
El coste de hacerla: tres caminos
1. Hacerla tú mismo
Con herramientas como WordPress, Wix o Shopify puedes montar una web sencilla sin saber programar. Solo pagas los gastos fijos de arriba. El precio real es tu tiempo: la primera vez es fácil que se te vayan entre 20 y 40 horas contando con aprender la herramienta, escribir los textos y preparar las fotos.
Es buena opción si tienes tiempo, te manejas con el ordenador y tu negocio necesita algo básico: quiénes sois, qué ofrecéis, dónde estáis y cómo contactar.
2. Un profesional con precios para empezar
Para una web de presentación de cuatro o cinco páginas, muchos profesionales independientes en España se mueven aproximadamente entre 300 € y 900 €. Una tienda online sencilla suele costar algo más, porque hay que cargar productos y configurar envíos, impuestos y métodos de pago.
A cambio te ahorras horas, evitas errores típicos y recibes la web lista y adaptada al móvil. Pregunta siempre qué incluye el precio:
- Cuántas páginas.
- Si los textos los escribes tú o te ayudan con ellos.
- Cuántas rondas de cambios entran en el precio.
- Si te enseñan a actualizarla tú mismo.
- A nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento. Siempre deberían estar a tu nombre.
3. Agencia o desarrollo a medida
A partir de unos 1.500 € y sin techo. Tiene sentido cuando necesitas funciones especiales, como reservas complejas, áreas privadas para clientes o conexión con tu programa de facturación, o una imagen de marca muy trabajada. Para la mayoría de negocios que empiezan es más de lo que necesitan.
Gastos que se suelen olvidar
- Fotos. Las del móvil pueden servir si hay buena luz. Si no, una sesión sencilla es de las inversiones que más se notan. En la guía sobre fotos de producto con el móvil te explico cómo sacarlas tú.
- Textos. Nadie conoce tu negocio como tú. Aunque te hagan la web, prepárate para escribir o revisar los textos.
- Mantenimiento. Actualizaciones, copias de seguridad y pequeños cambios. Pregunta si va incluido o cuánto cuesta al mes.
- Textos legales. El aviso legal, la política de privacidad y la de cookies son obligatorios. Los explico en qué textos legales necesita tu web.
Mi consejo para empezar
Empieza pequeño y que funcione. Una web de pocas páginas, rápida, clara en el móvil y con tu teléfono y WhatsApp bien visibles hace más por tu negocio que una web enorme a medio terminar. Cuando veas qué te piden los clientes, la amplías.
Si no sabes por dónde empezar, repasa la lista de lo que debe tener la web de un negocio local.