Si tu web tarda en abrir en el móvil, mucha gente se va antes de verla. Además, Google tiene en cuenta la experiencia de uso a la hora de enseñar resultados. La buena noticia es que casi siempre la lentitud se debe a pocas causas, y la mayoría tienen arreglo sencillo.
Primero, mídela
Usa PageSpeed Insights, la herramienta gratuita de Google: pegas la dirección de tu web y te da una puntuación para móvil y ordenador, con una lista de lo que la frena. Fíjate sobre todo en el resultado para móvil y en las métricas de «Core Web Vitals»:
- LCP: cuánto tarda en verse el contenido principal. Debe ser rápido, idealmente menos de unos 2,5 segundos.
- INP: cuánto tarda la página en responder cuando tocas algo.
- CLS: si las cosas «saltan» mientras carga (el botón se mueve justo cuando vas a pulsarlo).
No te obsesiones con sacar 100. Una web que abre rápido en un móvil normal con datos es lo que importa.
1. Imágenes demasiado pesadas
Es la causa número uno. Una foto directa del móvil puede pesar varios megas; en una web debería pesar, como mucho, unos cientos de kilobytes.
- Reduce el tamaño a lo que de verdad se ve (una imagen de ancho completo rara vez necesita más de 2.000 píxeles).
- Comprímelas y usa formatos modernos como WebP o AVIF si tu plataforma lo permite.
- Activa la carga diferida para que las imágenes de abajo se carguen al llegar a ellas.
2. Demasiados complementos
En WordPress, cada plugin añade código. Sliders, contadores, redes sociales, chats, efectos… Revisa los que tienes y quita los que no aportan. En Shopify pasa lo mismo con las aplicaciones: algunas siguen cargando código aunque las desinstales, así que revisa también el tema.
3. Alojamiento barato o saturado
Si el servidor tarda en responder, nada de lo demás importa. Los planes compartidos muy baratos pueden estar saturados. Un alojamiento de calidad, una caché bien configurada o una web estática servida desde una red de distribución (CDN) marcan mucha diferencia.
4. Vídeos y elementos externos
- Vídeos de fondo: pesan mucho y en el móvil apenas aportan. Mejor una buena foto.
- Vídeos de YouTube insertados: cargan bastante código. Usa una imagen de vista previa que cargue el vídeo solo al pulsar.
- Fuentes de letra: dos familias como mucho, y mejor si se cargan desde tu propia web.
- Scripts de terceros (chats, píxeles de publicidad, widgets): cada uno suma. Quédate con los imprescindibles.
Plan de acción
- Mide con PageSpeed Insights y apunta el resultado.
- Optimiza las imágenes de la portada y de las páginas más visitadas.
- Quita plugins, aplicaciones y scripts que no uses.
- Vuelve a medir. Si sigue lenta, el siguiente sospechoso es el alojamiento.
Si tus fotos son de producto, en la guía de fotos de producto con el móvil explicamos cómo prepararlas para que pesen poco.